La concepción de este montaje de mosca artificial se originó en el año 1990. Su creador, Luis Meana, desarrolló una variante de un clásico: el famoso "pardón",  mosca   perteneciente    al  genero   "Rhithrogena" y que  debe  su   nombre al  predominio en  el  colorido  de  los tonos pardos. Tras desarrollar la variante y descubrir su   formidable   eficacia, utilizó el mismo   sistema para montar otras imitaciones de moscas del mismo orden (Efemerópteros) y sus diferentes familias: (Betídos, Ephemerellas, Heptagénidos, etc.) .

En su entorno, las imitaciones seguían llamándose "pardones", diferenciando posteriormente el color o imitación correspondiente, (pardón oliva, pardón granate, pardón ignita, etc.) De ahí que definitivamente adoptase el nombre "Pardón de Meana". Por lo tanto, esta no es una imitación de una especie en concreto de mosca, sino un sistema de montaje específico.